Hoy, 20 de junio, conmemoramos el Día Internacional de las Personas Refugiadas.
Según el ACNUR, en 2025 había:
- 28,5 millones de personas reconocidas como refugiadas,
- 9 millones de personas solicitantes de asilo,
- 7,2 millones de personas con necesidades de protección internacional,
- 6 millones de personas palestinas refugiadas bajo mandato de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo.
Además
- Más del 70% de las personas refugiadas o con necesidades de protección internacional provenían de seis países: Venezuela (6,4 millones), Ucrania (5,2 millones), Siria (4,9), Afganistán (3,7), Sudán (2,8) y Sudán del Sur (2,4).
- De las personas que necesitan protección internacional, 39% son niñas y niños.
- 65% de quienes huyen de su país, se dirigen a países vecinos.
Colombia es el país que aloja a más personas refugiadas o con necesidades de protección: 2,8 millones.
Huir del propio país para resguardar la vida es una de las decisiones más difíciles (y urgentes) que puede afrontar una persona o una familia.
Para que el asilo sea una medida de protección efectiva, las personas que huyen deben tener asegurado el derecho a ingresar al territorio nacional, a acceder al sistema de asilo, y a que su petición sea recibida y analizada de acuerdo a los principios de no devolución, no discriminación, confidencialidad y resguardo de la unidad familiar.
Para que el asilo sea una medida de protección digna, las personas refugiadas y solicitantes de asilo deben tener acceso a documentación, salud, educación y trabajo para rehacer su vida en el país de acogida. En el mundo actual, el asilo no es una necesidad a corto plazo. Nadie puede prever cuándo estarán dadas las condiciones para un retorno seguro al país de origen.
En Argentina, entre 2020 y 2025
- 9.500 personas solicitaron asilo: 18% eran niñas y niños.
- 1.300 fueron reconocidas como refugiadas; 12% eran niñas y niños. (CONARE).
Los cambios que el gobierno introdujo a la ley de asilo en 2024 (mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia) y en 2025, a través de su reglamentación, afectaron de manera grave y regresiva tanto las garantías de la protección internacional como el procedimiento mediante el cual las personas pueden solicitarla.
En el actual contexto de producción de narrativas xenófobas, de retracción de derechos y de justificación de la inequidad, el trabajo de las organizaciones de la sociedad civil es cada vez más necesario.
Abogar por la dignidad de todas las personas, en todos los lugares, y en todas las circunstancias es un mandato indeclinable. Es el mandato que CAREF honra desde 1973, trabajando codo a codo con decenas de organizaciones sociales para acompañar a las personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo.
En esta fecha, recordamos también a quienes han pasado por CAREF, tanto buscando como brindando asistencia, orientación profesional y contención. Honramos su memoria y sus trayectorias en el informe “Abrir las puertas”, que resume cinco décadas de trabajo y compromiso en pos de los derechos de las personas en movilidad. (Leer aquí).