En los últimos meses hemos visto cómo el Ministerio de Seguridad ha construido una narrativa de “buenos contra malos” en la que presenta a la migración como una amenaza de seguridad. Sin embargo, esta historia omite preguntas incómodas: ¿qué sucede con las familias migrantes empujadas hacia la irregularidad? ¿Por qué tanta inversión de recursos en demonizar a un colectivo?
Leé la primera edición de En Foco aquí.